En Fundación REDSA transformamos la evidencia territorial en acción colaborativa. Articulamos el diálogo y la incidencia entre comunidades, academia y gobiernos locales para diseñar entornos seguros, resilientes y equitativos.
Impulsamos la transformación urbana y rural desde la geografía y la evidencia.
Nuestro trabajo nace de caminar y mapear el territorio. Vemos cómo la falta de planificación y evidencia excluye a quienes son más vulnerables, fragmentando el tejido social y ambiental.
Con 20.994 siniestros a nivel nacional en 2023, los datos exigen más que observación: exigen políticas públicas urgentes que prioricen la vida sobre la velocidad.
La infraestructura vial suele planificarse desde una visión productiva y motorizada. Esto excluye y pone en riesgo a quienes realizan desplazamientos de cuidado, mujeres, infancias y personas mayores. La falta de entornos seguros limita su derecho a habitar el territorio con autonomía.
Las intervenciones sobre el territorio suelen diseñarse a puerta cerrada, sin considerar la dinámica local. Promovemos la apertura de datos y el mapeo participativo para devolver la voz, la cartografía y la capacidad de incidencia directamente a las organizaciones comunitarias.
La movilidad segura es nuestro núcleo; la recuperación del entorno y la participación ciudadana, nuestro método indispensable para lograrla.
La movilidad no es solo infraestructura; es el derecho a transitar nuestro territorio con seguridad y dignidad. Trabajamos junto a las comunidades para pacificar calles, asegurar caminos rurales y proteger la vida de quienes son más vulnerables, impulsando acciones desde el urbanismo táctico hasta la política pública.
Para proteger a peatones y ciclistas, acompañamos la recuperación de espacios públicos, caminos vecinales y la revitalización de quebradas. Transformamos la infraestructura gris en corredores iluminados, seguros y resilientes.
Estructuramos levantamientos de información en campo y procesamos topografía mediante Sistemas de Información Geográfica (SIG). Transformamos datos en cartografía participativa para lograr consensos sociales.
Combinamos el rigor analítico de la información espacial con la escucha comunitaria activa.
Levantamos información precisa utilizando formularios digitales móviles y análisis espacial. Tabulamos variables de campo para cruzarlas con la experiencia local.
Traducimos necesidades en propuestas técnicas. Organizamos mesas de trabajo para validar que las soluciones geométricas respondan a la realidad y escala.
Impulsamos intervenciones de urbanismo táctico y obras piloto a escala humana que transforman el entorno de forma rápida, económica y efectiva.
Liberamos nuestras metodologías, mapas y bases de datos limpias para que la academia, GADs y fondos puedan auditar, replicar y escalar soluciones.
Si representas a un gobierno local, un fondo de cooperación internacional o a una organización de base que busca repensar el entorno desde la evidencia espacial y la equidad de cuidados, hablemos.